Aquí se genera el primer gran debate: adoptar de un albergue o gastar dinero en comprar un perro.
Teniendo en cuenta lo que hablábamos en el post anterior sobre la escalofriante cifra de abandonos de perros, lo natural sería decir que adoptar es la mejor opción o al menos la más humana.
Dejando aparte el tema de lo moralmente aceptable o no, que no es cosa nuestra, cada cosa tiene sus ventajas.
Si quieres un cachorro lo más probable es que te cueste encontrarlo en los albergues, por lo que tendrás que acudir a un criador o a una tienda de animales, seguro que tus amigos o familiares te pueden aconsejar muchas, nosotros ya mencionamos en nuestros agradecimientos nuestra favorita, CUORE.
Al igual que si quieres un perro de concurso, que entonces tendrás que rascarte el bolsillo y acudir a un criador especializado.
Sin embargo, si quieres poder elegir carácter o tamaño y no tiene porque ser un cachorro, los albergues están llenos de ventajas:
-Conoces el tamaño del perro desde el momento que lo adoptas, no te llevas sorpresas.
-Conoces el caracter del perro, puedes coger un perro más activo o más tranquilo segun prefieras y si tienes otro perro puedes llevarlo para que convivan algún tiempo y ver si se aceptan.
-Ya han pasado las tan temibles enfermedades de cachorros como el parvovirus, está vacunado y además te lo dan ya castrado o esterilizado según corresponda, por lo que no te gastas el dinero ni pasas post-operatorios (antibióticos, collares isabelinos, revisiones, calmantes, curas…)
Si buscas una raza concreta y ademas un cachorro, entonces el siguiente gran dilema es qué perro elegir. Lo más importante no es saber qué perro te gusta sino, ser consciente de que tipo de persona eres, qué estilo de vida llevas y por tanto, qué perro te conviene más.
Dedicaremos dentro de poco un post específico sobre las preguntas importantes que uno debe hacerse a la hora de elegir su perro.

