En esta ocasión, vamos a contar algunos de los principales problemas o situaciones a las que uno se enfrenta cuando coge/compra un perro y lo lleva por primera vez a conocer al actual.
Casi siempre, cuando uno adquiere una mascota nueva, es instintivo volcarte con ella. Primero por la tendencia humana hacia la novedad y luego porque piensas que tu nuevo perro puede estar pasándolo mal.
Pues en nuestra experiencia, ese es un error tan común como «grave». Es importante tratar por igual desde el primer día a ambos perros, de manera que entiendan que son una manada, que sus líderes somos nosotros y que las normas que imponemos son para todos igual.
El primer consejo que os podemos dar es que tengáis presente que los perros no tienen nada personal contra vosotros, ni mala leche a la hora de contradecir vuestras reglas, es una cuestión de instinto, que obviamente para ellos está por encima de lo culturalmente correcto.
Por tanto por favor no os toméis su comportamiento como algo personal porque no lo hacen con premeditación, simplemente reaccionan ante las cosas de la manera que consideran mejor. Ponerte histéric@ y nervioso lo único que provoca es que perciban sensación de debilidad por tu parte o simplemente que se pongan nerviosos y miedosos porque nada de lo que hacen te satisface.Tú sabes lo que hay que hacer y cómo y le estás enseñando a tu perro a hacerlo.
El momento de la presentación
En este momento es importante conocer bien a tu perro de siempre, para saber si es más o menos dominante, posesivo y/o temperamental, sobre todo si ambos son del mismo sexo.
Nuestra primera sugerencia es que cuando ambos perros se conozcan por primera vez, hayan tenido una sesión intensiva de ejercicio de al menos 45 minutos o una hora, corriendo o con la bici preferiblemente. El objetivo es que estén cansados y no tengan energía acumulada, ya que dicha energía, puede desestabilizar la situación y crear algo de tensión entre ellos.
La segunda sugerencia y no menos importante es que se conozcan fuera de casa y de los lugares habituales donde sacas a tu actual perro. La razón es evitar que tu perro sienta que está en su territorio y trate de defenderlo.
A la hora de presentarles, lo importante es primero que estés relajad@ y segundo que tu nuevo perro esté tranquilo y listo para dejarse olfatear por tu perro de siempre. Es la manera en la que dos perros se comunican para conocer el uno sobre el otro. Es algo que tendrá que aceptar y que aunque a nosotros nos parezca una cochinada, representa su manera natural de presentarse en sociedad.
Una vez ocurra esto y si todo ha ido bien y ambos están relajado, será también tu perro quien tenga que permitir que tu nueva mascota le olfatee.
En ese momento, donde insisto, será muy importante tu tranquilidad, control y supervisión de la situación, si todo ha ido como la seda podrás soltarles para que ellos mismos continúen entablando su relación, siempre supervisando que ninguno de los dos se pase de la raya.
Si has conseguido que todo vaya bien entre ambos, sigue atento por si surge alguna disputa, es importante que te anticipes pero sobre todo disfruta del momento porque has hecho bien tu trabajo y eso ambos te lo van a compensar en el futuro.
Por supuesto, entendemos perfectamente que algunos penséis que todo esto es un esfuerzo sobrehumano y que lo que pide el cuerpo es ir rápidamente a casa, disfrutar de tu nueva mascota y que tu perro de siempre la acepte y jueguen como si fueran amigos de toda la vida. La realidad a veces puede ser esa, pero si generalizamos, es preferible seguir unas sencillas pautas que siempre te van a ayudar a garantizar que vuestra relación empieza como debe.





